Entradas

Mostrando entradas de abril, 2026

Bitácora 11

“Toda comunicación humana es ambigua”. Pero, ¿qué es ambiguo?  Según la RAE, es algo que puede entenderse de varias maneras o que admite distintas interpretaciones. Y eso pasa más de lo que uno cree. En Colombia es muy típico decir “ahorita voy” y uno nunca sabe si eso significa en cinco minutos, en una hora o mañana. Depende de quién lo diga, del tono, del contexto. Uno entiende lo que puede, no necesariamente lo que la otra persona quiso decir. Pero bueno, no me desvío más. Fue una frase que anoté y ya. En el momento no le di muchas vueltas, la escribí como tantas otras en el cuaderno. Pero terminó quedándose y se volvió el hilo de todo lo que estoy tratando de escribir aquí. Como no es sorpresa, la clase de Cobos empezó leyendo más bitácoras de la semana pasada. Esta vez eran de unas compañeras. Retomamos la de María José sobre la marcha feminista, pero esta vez hablando de la encuesta. El profesor, junto con varios del salón, empezó a hacerle correcciones y aportes. Yo volví a ...

Bitácora 10

  “Lo que no se mide no se puede comprender del todo, pero lo que se mide mal tampoco dice nada”. Empezamos siendo seis en el salón. Lo anoté porque se sentía distinto, más pausado, como cuando todo arranca sin afán y uno alcanza a notar cosas que normalmente se le pasan. Después fueron llegando los demás, pero ya estábamos leyendo la bitácora de María José sobre su salida de campo a una marcha feminista. La leímos en voz alta y hubo partes que se quedaron dando vueltas en mi cabeza. La narración no se quedaba en lo que pasaba en la marcha y y, sino que se centró en cómo se vivía estar ahí. Las consignas, los carteles, las historias que aparecían entre la gente. No era solo una movilización, era un espacio donde muchas experiencias se juntaban. Violencias, incomodidades, luchas que no siempre se dicen en voz alta en otros lugares. Pensaba en cómo esas marchas terminan siendo también una forma de producir conocimiento, aunque no lo nombremos así. Lo que se dice ahí no sale de un...

Eso que llamamos matarife

Imagen
 Por Mariajosé Rubiano Martínez El olor fue lo primero y no me dio tiempo de acostumbrarme. Lo sentí desde la entrada.  Se percibía  espeso  y  caliente. Como si el aire ya hubiera pasado demasiadas veces por ese mismo lugar. Un olor agrio, húmedo, de algo que se quedó días sin limpiar, que se secó y se volvió a mojar. Me percaté  del agua sucia antes de verla. Cuando bajé la mirada, corría por el piso. El olor no estaba solo en el ambiente. Estaba impregnado en las paredes, en el piso, en todo el lugar. Al respirar bajaba. Se sentía en la garganta, en la lengua, como si uno probara  la sangre  sin querer. Cada respiración lo volvía a traer, más concentrado, más difícil de ignorar. No había forma de llenarse de aire sin que viniera con eso. Intenté respirar por la boca. Fue peor. El olor seguía entrando, más directo, más denso. Se quedaba ahí, pegado. Y después de mucha determinación para lograr no vomitar  empecé a ver el lugar. Había sangre...